Historia de las avarcas menorquinas

Varios son los orígenes que se cuentan sobre cómo nacieron estas típicas sandalias menorquinas. Algunos cuentan que fueron los romanos quienes trajeron las avarcas hasta la isla, otros afirman que fueron los cartagineses con su general Ánibal allá por el 200 a.c en su lucha con los romanos. Fuera como fuese, los verdaderos “diseñadores “ de la antecesora avarca menorquina, tal y como la conocemos hoy, fueron los trabajadores del campo, los payeses.

Necesitados de un calzado resistente que les acompañase en sus largos y duros días de labranza, las primeras avarcas eran fabricadas con tela de saco y pieles de sus reses, aprovechando los materiales de los que disponían. Tal fue su popularidad que hasta los nobles empezaron a usarlas e incluso el Rey Sancho II Garcés solicitaba unas para llevarlas en sus conquistas.

En aquella época se fabricaban y cosían a mano, usando el propio pie de aquel que fuese a usarlas y asegurando así un ajuste perfecto para su propietario.

Esta técnica de fabricación totalmente artesanal de las avarcas se sigue utilizando en la actualidad, y a ello debemos su gran popularidad hasta el día de hoy.

Hasta casi los materiales que se usaban en la antigüedad siguen manteniéndose, añadiendo mejoras, evidentemente, como la suela de neumático que las hace casi indestructibles.

Para mujer y para hombre, resistiendo los juegos de los niños en verano…esta típica sandalia menorquina se ha convertido en la preferida de cualquier público en la época estival. Puedes llamarla abarca o avarca, cualquiera que escuche su nombre sabe que es sinónimo de calidad y comodidad.

La buena avarca menorquina debe ser un poco pesada , característica que le ofrece la suela de neumático. Las puntadas deben observarse en la suela y la tira de atrás debe de ser algo flexible y estar cosida en el piso de la abarca, no en los laterales de la suela. Aunque no se utiliza ya el propio pie de su futuro caminante como horma (qué bueno sería, ¿verdad?) la elaboración artesanal de la avarca menorquina utiliza hormas concretas de cada número para coserlas íntegramente sobre ellas.

El buen comprador que ama este tipo de sandalias sabe reconocerlas de las imitaciones teniendo estos puntos en cuenta.

De varios colores, con adornos….sea como sea tu avarca preferida, seguro que te acompañará durante muchos cálidos veranos.